lunes, 30 de marzo de 2009


DOCUMENTO HISTÓRICO


Lic. Pedro Rivera Briseño


En 1918 Amado Nervo, publica su libro “Lecturas Literarias”, dentro del cual incluye una carta histórica como réplica a una anterior enviada por Maximiliano a su persona. En esta carta (1864) que se ha convertido en un documento histórico, Juárez le contesta con singular energía su rechazo a la monarquía y la de sumarse a esta, considerando tal petición como inaceptable para un hombre que se debe a la nación.


De Benito Juárez a Maximiliano.
Monterrey, Mayo 28 de 1864.
Respetable señor.


Me dirige usted, particularmente su carta de 22 del pasado, fechada á bordo de la fragata Novara, y mi calidad de hombre cortés y público me impone la obligación meditada de contestar, porque ya debe suponer que el delicado é importante cargo de Presidente de la República absorbe casi todo mi tiempo, sin dejarme descansar de noche.

Se trata de poner en peligro nuestra nacionalidad, y yo, que por mis principios y juramentos soy el llamado á sostener la integridad Nacional, la soberanía y la independencia, tengo que trabajar activamente, multiplicando mis esfuerzos para corresponder al depósito sagrado que la Nación en el ejercicio de sus facultades, me ha confiado; sin embargo, me propongo aunque ligeramente, contestar los puntos más importantes de su citada carta.

Me dice usted, que abandonando la sucesión de un trono de Europa, abandonando su familia, sus amigos, sus bienes y lo más caro para el hombre, su patria, se han venido usted y su esposa Doña Carlota, á tierras lejanas y desconocidas, solo para corresponder al llamamiento espontáneo que le hace un pueblo que cifra en usted la felicidad de su porvenir.

Admiro positivamente, por una parte, su generosidad y, por otra parte, ha sido verdaderamente grande mi sorpresa encontrar en su carta la frase llamamiento espontáneo, porque ya había visto antes, que cuando los traidores de mi patria, se presentaron en comisión por sí mismos en Miramar, ofreciendo á usted la corona de México, con varias cartas de nueve ó diez poblaciones de la Nación, usted no vio en todo eso más que una farsa ridícula, indigna de ser considerada seriamente por un hombre honrado y decente.

Contestó usted á todo eso exigiendo una voluntad libremente manifestada por la Nación, y como resultado del sufragio universal: esto era exigir una imposibilidad; pero era una exigencia propia de un hombre honrado. ¿Cómo no he de admirarme viéndole aceptar las ofertas de los perjuros y aceptar su lenguaje, condecorar y poner á su servicio á hombres como Márquez y O’Horan y rodearse de toda esa parte dañada de la sociedad mexicana?

Yo he sufrido, francamente, una decepción: yo creía á usted una de esas organizaciones puras, que la ambición no alcanzaría á corromper. Me invita usted á que vaya a México, ciudad á donde usted se dirige, á fin de que celebremos allí una conferencia en la que tendrán participación otros jefes mexicanos que están en armas, prometiéndonos á todos las fuerzas necesarias para que nos escolten en el tránsito: y empeñado como seguridad y garantía su fe pública, su palabra de honor.

Imposible me es, señor, atender á ese llamamiento; mis ocupaciones no me lo permiten, pero si en el ejercicio de mis funciones públicas yo debiera concurrir á tal invitación, no sería suficiente la fe pública, la palabra de honor de un agente de Napoleón, de un hombre que se apoya en esos afrancesados de la Nación Mexicana, y del hombre que representa hoy la causa de una de las partes que firmaron el Tratado de la Soledad.

Me dice usted que de la conferencia que tengamos, en el caso de que yo la acepte, no dude que resultará la paz, y con ella la felicidad del pueblo mexicano y que el Imperio contará en adelante, colocándome en un puesto distinguido, con el servicio de mis luces y el apoyo de mi patriotismo.


Es cierto, señor, que la historia contemporánea registra el nombre de grandes traidores que han violado sus juramentos y sus grandes promesas; que han faltado á su propio partido, y á sus antecedentes, y á todo lo que hay de sagrado para el hombre honrado; que en estas traiciones el traidor ha sido guiado por una ambición de mando y un vil deseo de satisfacer sus propias pasiones y aun sus mismos vicios; pero el encargado actualmente de la Presidencia de la República, salido de las masas del pueblo, sucumbirá (si en los juicios de la Providencia está determinado que sucumba) cumpliendo con su juramento, correspondiendo á las esperanzas de la Nación que preside, y satisfaciendo las inspiraciones de su conciencia.

Tengo la necesidad de concluir por falta de tiempo, y agregaré solo una observación. ¿Es dado al hombre, señor, atacar los derechos ajenos, apoderarse de sus bienes, atentar contra la vida de los que defienden su nacionalidad, hacer de sus virtudes un crimen y de sus vicios propios una virtud? Pero hay una cosa que está fuera del alcance de la perversidad, y es el fallo tremendo de la historia. Ella nos juzgará.


Soy de Ud. atento y seguro servidor,

BENITO JUAREZ


Fuente: Nervo, Amado. Lecturas literarias. París: Librería de la Vda. de C. Bouret, 1918.

sábado, 28 de marzo de 2009

JUÁREZ BAJO LA LUPA GRINGA
Segunda Parte

Lic. Pedro Rivera Briseño


EL CONSEJO DE GUERRA Y LA EJECUCIÓN DE MAXIMILIANO

Casi todas las acusaciones que se hicieron a Maximiliano, podrían con igual derecho hacérselas a sí mismos Juárez y sus secuaces; pero a Juárez le importaba tremendamente la sentencia de muerte del Emperador, pues en su pertinaz y soberbia insistencia de quitarle la vida veía satisfechos sus instintos de raza y consideraba el hecho como una bofetada simbólica en el rostro de todos los monarcas de Europa y en particular de los descendientes de Carlos V. Hasta supo desentenderse de la suplica que le envió William H. Seward, Secretario del Exterior de E.U.A. pidiendo clemencia. Con gusto había extendido la mano a los Estados Unidos cuando necesitaba ayuda para sus fines; pero ahora ya no le hacía falta, y quería que el mundo supiera que él era independiente. Cuando la esposa del Príncipe Salm fue a verlo a San Luis Potosí y se puso de rodillas en su presencia y llorando le pidió la vida de Maximiliano, Juárez le respondió fríamente: “siento, señora, el verla a usted arrodillada delante de mí; pero si todos los reyes y reinas de Europa estuviesen en su lugar yo no podría perdonarle la vida “No era Juárez para tomar a Lincoln como dechado. Este jamás aborreció y hasta el fin de su vida siempre invocó la paz, conforme a la tradición americana.


Por su parte, Maximiliano se engrandecía tanto más, cuanto más se acercaba a la muerte, y el 14 de Junio escribiendo al embajador de Austria, Barón Lago, le decía: “ haga todo lo que pueda para salvar a los oficiales y soldados Austriacos que aún quedan en México, y para ayudarles a regresar a Europa “. Habiéndosele dado la falsa noticia de que su esposa había muerto, escribió con mano temblorosa una posdata en que decía: “Acabo de saber que mi pobre esposa ha sido liberada de sus sufrimientos. La noticia me destroza el corazón, pero en la situación presente es un consuelo para mí. Solo tengo una súplica que hacer a este mundo: que mi cuerpo sea depositado junto al de mi pobre esposa “.

Cadaver de Maximiliano momificado
tras el primer embalsamiento en México


Trágico fin del sueño de Miramar

Se celebró el consejo de guerra: tres votos fueron de destierro perpetuo y tres fueron de muerte. El presidente, un joven Teniente Coronel, añadió el suyo a los últimos, sellando con eso la suerte de Maximiliano, Miramón (Miguel) y Mejía. (Tomás) La ejecución el día 16 de Junio a las tres de la tarde. Los presos pasaron las últimas horas escribiendo cartas de despedida y preparándose a la muerte.


Cada uno de los condenados a muerte hizo su confesión sacramental con un sacerdote y recibió la Sagrada Comunión. Pero dieron las tres de la tarde y nada sucedió. A las cuatro se les informo que Juárez había concedido una demora de tres días, y los prisioneros pudieron creer al principio que ello indicaba que Juárez acabaría por conmutar la sentencia; pero se vio que tales esperanzas eran vanas. Cuando Maximiliano dirigió un telegrama a Juárez suplicando ser el la única víctima, la respuesta fue negativa. Por otro lado Escobedo se ofreció a interceder por Mejía, que le había salvado la vida en cierta ocasión; pero este replico que aceptaría su mediación solamente con la condición de que incluyese a Maximiliano y a Miramón, y como Escobedo no quisiera hacerlo así, Mejía dijo: “ muy bien, entonces que me fusilen con su majestad “.


A las tres de la mañana del 19 de junio de 1867 se levantaron los tres y oyeron la misa que dijo su confesor, el Padre Soria, delante de ellos, y comulgaron. Maximiliano saco de su bolsillo su rosario y lo entrego al Doctor Basch, como ultimo recuerdo para su querida madre. A la hora señalada se dirigió a las celdas de sus compañeros y pregunto: ¿están ustedes listos, señores? Yo estoy preparado. Abrazo a Mejía y a Miramón diciendo: “pronto volveremos a encontrarnos en la otra vida “.


Subieron a los coches que los esperaban, y fueron llevados con una fuerte escolta militar al Cerro de las Campañas, donde se habían rendido. Mejía se hallaba muy debilitado por larga enfermedad, y al ver a su joven esposa con un niño en brazos, se sintió desfallecer, ascendieron por la pendiente del cerro, y fueron puestos de cara al sol naciente de Querétaro, Maximiliano en medio, Miramón a su derecha y Mejía a su izquierda; pero Maximiliano, volviéndose a Miramón, “general – le dijo - , un valiente debe ser honrado por su soberano aun en la hora de la muerte. Permítame que le dé el sitio de honor “, y lo puso en medio. Sus últimas palabras fueron: “perdono a todos y ruego que me perdonen también a mí. Ojala que mi sangre sea de provecho para este país. ¡Viva Mexico!


¡Viva su Independencia! Se leyó la sentencia, el pelotón armado a un solo metro de distancia apunto sus fusiles, y tres detonaciones repercutieron desde el Cerro de las Campanas en eco fúnebre: tres hombres rodaron muertos al suelo. Maximiliano, Miramón y Mejía. Su esposa Carlota victima de esquizofrenia hasta llegar a volverse completamente loca tuvo que ser encerrada hasta su muerte (1927). Ella creía que seguía en México y tenía una muñeca a la cual le llamaba “Máx.”.

Este aspecto presentaba Maximiliano en su velorio en Viena

P.D. de “Frente al Cerro Colorado”:

Nota 1: El emperador enfrentó su muerte con valor antes de ser fusilado. El solo habló en español y ofreció a sus ejecutores una porción de sus monedas de oro para que no le dispararan en la cabeza y así su madre pudiera ver su rostro. A pesar de haber tomado el dinero el pelotón de fusilamiento Juarista le disparó en la cabeza. (www.casaimperial.org 2003)


Nota 2: Para satisfacer su venganza Juárez inspeccionó el cadáver de Maximiliano en la ciudad de Mexico, donde fue embalsamado por segunda vez. Este segundo embalsamiento se hizo en la iglesia de San Andrés, y a consecuencia de ello la iglesia dicha se convirtió en lugar de peregrinación para los antiguos imperialistas. Juárez mando demoler la iglesia en una sola noche, y en su lugar se ve hoy la Secretaria de comunicaciones y obras publicas.
(Schlarman, México Tierra de Volcanes. 1950)


Nota 3: Después de difíciles negociaciones con un incomplaciente Juárez, quien tuvo que soportar la crítica del siempre amistoso Washington, el cuerpo de Maximiliano fue devuelto a Austria en el mismo barco, S.M.S. “NOVARA” el cual lo había traído a México, era ahora el que se llevaba su cuerpo a Trieste y su final lugar de descanso en la cripta imperial de Viena. (www.casaimperial.org 2003)


Estimado lector: ¿Qué opina usted de Joseph H. L. Schlarman en su visión crítica sobre Benito Juárez? Le agradezco su comentario al respecto (Lic. Pedro Rivera Briseño).



domingo, 22 de marzo de 2009

benito juarez
JUÁREZ BAJO LA LUPA GRINGA
Primera Parte


Lic. Pedro Rivera Briseño

A continuación les presento textualmente dos temas; referentes al Carácter de Benito Juárez y del Consejo de Guerra que determinaría la suerte de Maximiliano, obtenidos del libro intitulado “México Tierra de Volcanes” (primera edición: 1950) escrito por el autor Norteamericano Joseph H. L. Schlarman, quien es Conocido en los Estados Unidos por varias obras históricas llevadas a cabo con investigación acuciosa y absoluta serenidad. Una de ellas es “From Quebec to New Orleans” la cual narra la historia de los franceses en América, publicada en 1930.


10 años le llevó a Schlarman escribir, hasta publicar esta gran obra donde el autor muestra serenamente los hechos del pasado mexicano con una óptica gringa, y que nos muestra fehacientemente a personajes en el contexto de la vecindad de México con Estados Unidos.

EL CARÁCTER DE JUÁREZ
“A Juárez mordía, desde hacía algún tiempo, una profunda envidia contra el general Porfirio Díaz. Cuando este tomó la ciudad de Puebla y derrotó a Márquez, Juárez se concretó a enviarle, a través del Ministro de la Guerra, una breve nota que decía: “El Presidente ha sido informado de que usted ha ocupado la ciudad de Puebla”. Se reprochó a Díaz el no haber fusilado bastantes prisioneros en Puebla, y a pesar de que éste pedía con instancia el indulto para el general imperialista O`haran, el perdón fue terminantemente negado por Juárez. De esta manera iba ensanchándose poco a poco la brecha que separaba a los dos oaxaqueños, el zapoteca de raza pura, Don Benito, y el mestizo de español y mixteca, Díaz.


El carácter de Juárez es, en cierto sentido, difícil de comprender. Desde luego que era un indio zapoteca taciturno, nacido en tiempos turbulentos. Había recibido una educación católica, pero cayó bajo la influencia de los enemigos de la iglesia en su edad más impresionable, y, haciéndose discípulo del filósofo francés Comte, cuyo sistema era de crítica negativa y destructora, sin más tendencias positivas que visiones anarquistas y salvajes, Juárez participó de esas concepciones, propias de la mayoría de los revolucionarios franceses.


Comte consideraba al Estado como la última fuente de toda ley, en oposición a la doctrina católica de que, cualquiera que sea la autoridad de que goce un gobernante, esta proviene de Dios, causa primera de todas las cosas. De ahí que las leyes promulgadas por los poderes civiles deben basarse en las leyes de Dios, cuya expresión se encuentra en los mandamientos del Decálogo y en la Ley Natural. A este propósito León XIII se expresa en los términos siguientes: “El no querer reconocer a Dios como autor de la autoridad política es nada menos que querer que la autoridad política se vea despojada al mismo tiempo de su gloria y de su fuerza”.


Juárez, el indio zapoteca, rumiaba las teorías positivistas de Comte y de Saint-Simon en su cabeza dura y orgullosa, y si bien los frailes habían logrado antaño domeñar la salvaje naturaleza de sus antepasados, que sacrificaban víctimas humanas, ahora la masonería de tipo rabiosamente anticatólico, como lo eran la francesa y la española le habían inoculado el odio contra la iglesia. Se sentía poderoso, y su sangre zapoteca, como brotando de debajo de la capa de civilización cristiana, ardía en deseos de una venganza taimada y tenaz, como las de su raza. Un representante de Carlos V, antecesor de Maximiliano, había sometido a los zapotecas, y ahora, a tres siglos y medio de distancia, un indio zapoteca iba vengar a Cuauhtémoc.


Así fermentaba en la cabeza terca de Juárez la sangre del indio bajo el influjo de las doctrinas de Comte y Saint-Simon, tomando además el sabor anticatólico que le daba la masonería. Como vestigios de su educación en el catolicismo pueden señalarse los hechos siguientes: Hizo educar a su hijo por un sacerdote, y cuando el cubano Pedro Santacilia, secretario de Juárez, quiso casarse con su hija solamente por lo civil, Don Benito rechazó la proposición diciendo: “mi hija es una joven decente, y el matrimonio civil es un contrato de burdel”. Así hablaba el que convirtió el matrimonio civil en ley… para los otros.


El peligro de muerte que acecha en una enfermedad grave suele tener efectos suavizadores aun sobre los pecadores endurecidos. Tal se vio en la persona del rey Enrique VIII, que había perdido el alma y la conciencia por causa de Ana Bolena, cuando en 1528 se declaró una epidemia en Londres. El rey, profundamente asustado, “se separo de Ana, y se dejo ver continuamente en público con su esposa (Catalina). Se confesaba diariamente, recibía con frecuencia la Comunión y en general dio señales de ablandarse”. De un modo semejante, cuando en 1850 apareció el cólera en forma violenta en Oaxaca, segando las vidas de sus habitantes, Don Benito Juárez, que había sido el más implacable enemigo de la iglesia, se confesó, comulgó, y con los brazos cruzados tomo parte en una procesión pública que recorrió las calles de Oaxaca”. (Foto caricatura de Juárez:
mundo-nolo.blogspot.com/2007_09_01_archive.html) Continuará...

viernes, 13 de marzo de 2009


EL MÍTICO JUÁREZ
"Entre los individuos, como entre las naciones..."

Lic. Pedro Rivera Briseño


El presente artículo es solo un preámbulo de una trilogía de publicaciones que presentare a ustedes sobre la personalidad de Benito Juárez para que el lector asuma una actitud crítica sobre la realidad que rodea al mítico Juárez. La primera publicación la he denominado: “Juárez bajo la lupa gringa”, contenida en dos partes, en la primera se presenta El Carácter de Juárez y en la segunda El Consejo de guerra y la ejecución de Maximiliano. La tercera publicación se ha intitulado: “Documento Histórico”, una carta de Juárez a Maximiliano (donde Juárez da respuesta a una misiva enviada por Maximiliano).


Por cierto…
La célebre frase "Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz", forma parte del discurso del Lic. Benito Pablo Juárez García (1806 – 1872) del 15 julio de 1867, al entrar triunfante a la Ciudad de México, después de que Maximiliano fue fusilado.

Sin embargo, Emmanuel Kant (1724-1808), autor alemán, utiliza una frase similar, en su ensayo "Zum Evigen Friden" (La Paz perpetua) “la injusticia cometida se ejerce únicamente en el sentido de que no respetan el concepto del derecho, único principio posible de la paz perpetua.”, en la que debió inspirarse, en mayor o menor medida, el Lic. Benito Juárez al momento de redactar el mencionado discurso.

Así mismo, ese concepto es manejado por Henry Benjamin Constant de Rebeque (1767-1830), nacido en Suiza y avecindado en Francia, en sus obras “La libertad de los antiguos comparada con la de los modernos “ y “Curso de Política Constitucional”, obras con las que evidentemente estaba familiarizado el Lic. Benito Juárez.

Queda pues, en entredicho la originalidad de la histórica frase por parte de nuestro benemérito héroe nacional.

Fuentes:
Tradución de "Zum Evigen Friden" (La Paz perpetua)
http://www.enfocarte.com/3.21/filosofia2...

domingo, 15 de febrero de 2009


LA BREVE HISTORIA DE UNA GRAN TRAGEDIA

LIC. PEDRO RIVERA BRISEÑO

PRÓLOGO

Carlota y Maximiliano son personajes antojablemente novelescos. Sin embargo, una vez más, la verdad es más fantástica que la mentira. La vida de ellos, por separado o en matrimonio, es un caleidoscopio de anécdotas increíblemente literarias y muy adecuadas para nuestro país, en donde es realidad lo que en otras partes sólo ocurriría en la imaginación más febril, disparatada y fecunda.

ELLA

Maria Carlota Amalia Victoria Clementina Leopoldina, nació bajo el signo zodiacal de géminis el 7 de junio de 1840 en el castillo de Laeken. Fueron sus padres el rey de Bélgica Leopoldo I y la reina Luisa de Orleáns. Siendo niña tuvo como maestros a la condesa de Hults y al sacerdote redentorista Deschamps, por lo que supo de teología y se aproximó al pensamiento de San Alfonso María de Ligorio y al de San Francisco de Sales. Desde muy pequeña mostró viveza y un don peculiar para el lenguaje, al utilizar expresiones fuera de lo común para niños de su edad. Con este antecedente, no es difícil aceptar que ya en la adolescencia hablara a la perfección cinco idiomas.

EL

Fernando Maximiliano José, archiduque de Austria, descendiente de la excelsa dinastía de los Habsburgo, nació en el palacio imperial de Shonbrunn el 7 de Julio de 1832, hijo del archiduque Francisco Carlos y de la archiduquesa Sofía. La estricta educación de corte conservador a cargo de su preceptor el conde Bombelles, no impidió en el príncipe un dejo de liberalismo. A los 19 años viajó por España, Grecia, Asia Menor y el norte de África. A 22 años de edad era Comandante Mayor de Marina, nombramiento con el que viajó por Egipto e Italia.

AMBOS

Carlota y Maximiliano se conocieron en Bruselas, poco tiempo después que el rey Leopoldo despreciara en nombre de su hija, la imperial mano de Pedro, monarca de Brasil, por considerar que el continente Americano estaba demasiado lejos.
Aunque la pareja fue muy admirada y hasta envidiada, se desconocía la verdad de la relación pues en ellos nunca sentó los reales el enamoramiento: hubo camaraderia, fingimiento ante los demás, diplomacia y cortesía. Carlota y Maximiliano, dos personajes diferentes y contrastantes. Ella seria, adusta. Severa y disciplinada. El era afable, simpático y con carisma, hasta su forma cuatropeada de hablar el español le atraía voluntades, principalmente entre las damas mexicanas, tan del gusto del emperador.

EL

El 19 de junio de 1867, muere el emperador Maximiliano en el queretano Cerro de las Campanas, junto a los generales Mejia y Miramon. Pasadas muchas horas se trasladó su cadáver al convento de capuchines donde el Dr. Basch le hizo un defectuoso embalsamiento. En julio de ese año, fue traído el cuerpo a la ciudad de México, depositándose en la capilla del hospital de San Andrés, donde hubo una misa de cuerpo presente. En diciembre, el almirante Teghetthof llevó los restos imperiales a Viena.

ELLA

En ese mismo año, la emperatriz de México se vuelve loca. Antes de que Napoleón III la recibiera en audiencia ella visita al papa y ya da muestras de su perturbación, al hablar con el de persecuciones e intentos de envenenarla.

EPÍLOGO

En 1927 muere la infortunada Maria Carlota Amalia Victoria Clementina Leopoldina, a los 87 años. Mujer que perdiera a su esposo, un imperio y la razón, al mismo tiempo.



FUENTE: Texto Original, Carlos Vallejo Carpintero, revista Escala, Aeroméxico, mayo, 1993. No. 46

viernes, 30 de enero de 2009

Acabemos con las imprecisiones y engaños en la historia.

Lic. Pedro Rivera Briseño

PARA EMPEZAR:

“En México se ha diseñado toda una historia oficial a fin de justificar y legitimar tanto al régimen nacido del cerro de las campanas, como al régimen surgido de la última etapa de la revolución mexicana. Así las cosas, la historia oficial que se impuso durante décadas no representó un esfuerzo intelectual por conocer los acontecimientos históricos, las causas que los generaron y las consecuencias que de ellos se derivaron, sino más bien un intento de manipulación historiográfica a fin de difundir las verdades que convenían al régimen político imperante. Se crearon santos laicos ante los cuales no cabía más que la reverencia y la inclinación”. (Fernando Rodríguez Doval)


Este artículo tiene como principal objetivo que el alumno que cursa la asignatura de historia de Mexico adopte una actitud crítica y propositiva ante los eventos históricos de nuestro país, que aprenda a desaprender para que aprenda a aprender. Con lo anterior quiero decirles que hay que dejar hábitos nocivos de aprendizaje y empiecen a aprender con una visión analítica y critica, apoyados por sus maestros.


Hoy día tenemos una gran herramienta global que son las tics. (Tecnología de la información y la comunicación), debemos utilizarlas con propiedad, seriedad, objetividad y sin temor.
El discurso “Rollero” del profesor debe dejarse a un lado, sobre todo en aquellos que llevan su verdad tatuada al pecho. El profesor debe realizar un sinnúmero de lecturas, compararlas y sacar juicios sanos y objetivos. Dentro del contexto académico, en este proceso Enseñanza-aprendizaje, el docente debe investigar para enseñar y enseñar para investigar, no hay de otra. Se debe comprender que los maestros serán en el futuro, actores del juicio crítico de sus ex alumnos.


No es ninguna vergüenza que al ser cuestionados ustedes profesores, sobre alguna pregunta de carácter histórico por parte de sus alumnos les digan que no tienen el dato en su memoria. Pero si será vergonzoso que le den una respuesta falsa para salir del paso. Lo sano en este caso, será comprometerse a consultar lo solicitado y llevar el dato para su próxima clase, o acordar consultarlo ambos para procesar la información y hacerla pública para el resto de la clase.


Aridoamérica-Mesoamérica.
¿Y OASISAMÉRICA…QUE?


Muy recientemente se ha incluido el estudio de esta región cultural de América, dentro de la temática de estudio en historia de México en secundaria, pero no así en preparatoria y es bueno que los alumnos lo conozcan o en su caso lo recuerden, así como también que el maestro lo incluya como tema de estudio cuando aborde este aspecto.


Oasisamérica

Se le llama así a una zona verde y con agua en medio de tierras áridas, que permitió la práctica de la agricultura y el surgimiento de importantes aldeas como la de Paquimé, en el estado de Chihuahua.

AREA GEOGRÁFICA

Suroeste del territorio actual de los Estados Unidos de América y el Noroeste del actual territorio de México. Incorpora a Utha, Arizona, Nuevo México, Colorado, California, Baja California y Texas. A lo largo de la Sierra Madre Occidental Sonora, Chihuahua, Durango y Zacatecas.


CARACTERÍSTICAS CULTURALES

Desarrollo de la agricultura y el sedentarismo aldeano, las culturas que integraron comprenden a los Anazazi arqueológicos y los históricos Coras, Huicholes, Tepehuanes y Tarahumaras.


¿Las tres Carabelas?

”Partimos viernes tres días de agosto de 1492 de la barra de Saltés, a las ocho horas. Anduvimos con fuerte virazón hasta el poner del sol hacia el Sur sesenta millas, que son quince leguas; después al Sudoeste y al Sur cuarta del Sudoeste, que era el camino para las Canarias..."
Viernes, 3 de agosto de 1492, Diario de a bordo, Cristóbal Colón


El problema clave de la carabela consistía en su escasa capacidad de carga. Para una travesía tan peligrosa e insegura como la del proyecto de colón, se necesitaba una nave de mayor calado y con bodegas más grandes. La nao fue la solución: más mástiles, más puentes, otros pisos en popa y con mayor capacidad de carga. (Santa María)


Aquí presentamos las características de las dos Carabelas (La Niña y La Pinta) así como la de la Nao capitana. (Se llamaba María Galante, pero Colón la rebautizó como Santa María)


Carabela "Pinta".

Eslora máxima: 21,40 mts.

Eslora de quilla: 15,55 mts.

Manga máxima: 6,28 mts.

Puntal: 2,00 mts.

Desplazamiento máximo: 100,30 toneladas.

Superficie vélica: 178,85 mts.cuadrados.


Carabela “Niña”

Eslora máxima: 22.75

Eslora de quilla: 16.12

Manga máxima: 6.60

Puntal: 2.21 mts.

Desplazamiento máximo: 115.50 toneladas

Superficie vélica:186.62 mts. cuadrados

Nao "Santa María"

Eslora máxima: 29,60 mts.

Eslora de quilla: 16,10 mts.

Manga máxima: 7,96 mts.

Puntal: 3,24 mts.

Desplazamiento máximo: 223,88 toneladas.

Superficie vélica: 269,85 mts. cuadrados.


Como habrás apreciado, no es la recantada historia de las tres carabelas que te han contado desde primaria pasando luego con el mismo cuento por secundaria, sino que fueron dos carabelas y una Nao capitana. Es como si no pudiéramos discriminar entre un Trailer y dos autos deportivos. ¡Recuérdalo!


¿Fue la Reina Isabel quien patrocinó a Cristóbal Colón para que éste, realizara su proyecto, empeñando sus joyas? Otro mito.


Colón presentó su proyecto en Portugal, pero fue rechazado, y como su hermano Bartolomé corrió igual suerte en Inglaterra, decidió ir a España y el 20 de enero de 1486 se entrevistó con los Reyes Católicos en Alcalá de Henares. Los monarcas se interesaron por la idea, pero el dictamen de una junta de sabios, encabezada por Fray Hernando de Talavera, fue desfavorable para el marinero.

Sin embargo, los Reyes no cerraron la puerta a futuros acuerdos. Colón continuó perfeccionando su proyecto con la ayuda de Fray Antonio de Marchena, Fray Diego de Deza y, sobre todo, Fray Juan Pérez, quien lo retuvo en el monasterio de La Rábida, en el puerto de Palos en 1492, y gestionó otra entrevista con Isabel la Católica.


Castilla apoya la empresa


A inicios de 1492, Colón volvió a entrevistarse con Isabel la católica y nuevamente fue remitido a una junta de sabios que, por segunda vez, rechazó el proyecto. Así, los Reyes despidieron al navegante. Cuando Colón se disponía a abandonar Granada, fue detenido por un alguacil de la Corte, quien tenía órdenes expresas de retornar con él ante los Reyes.


Los cronistas atribuyen a Luis de Santángel una intervención directa en favor de Colón ante la Reina. En apoyo de su amigo Colón, Santángel argumentó que el costo del proyecto no era tan elevado y que de llevarse a cabo se prestaría un servicio a la Iglesia llevando la palabra de Dios a tierras lejanas. A estos argumentos —que calaron hondo en el espíritu de Isabel— agregó otro: el acrecentamiento del poder de los reinos de España.


El mismo Santángel ofreció facilitar el dinero que se requería para organizar la expedición. Isabel aceptó y no fue necesario que tocara sus joyas, como dice la leyenda iniciada por Hernando Colón en la biografía que escribió sobre su padre y que por muchas generaciones ha sido extendida dicha versión sobre el empeño de las joyas de la Reina Isabel.


¿Convictos y ex convictos en el primer viaje de Colón?

En los años que precedieron al descubrimiento de América, no había en toda la comarca de la ría formada por la desembocadura común de los ríos Tinto y Odiel (Huelva) un armador y navegante más famoso que Martín Alonso Yáñez Pinzón, por lo que conseguir su apoyo y participación era imprescindible para el éxito de la empresa colombina.


El encargado de convencerle para que acompañase a Colón fue el guardián del monasterio de La Rábida (enclavado en dicha comarca onubense), lo que hizo durante el verano de 1492. Cuando se propagó por toda la zona que Martín Alonso iba a participar en el viaje como capitán de la carabela Pinta y su hermano Vicente como capitán de la Niña, muchos amigos y familiares se enrolaron inmediatamente y pudieron completarse las tripulaciones. (Descartándose la vieja versión de que se enrolaron convictos y ex convictos por falta de convocatoria de dicho proyecto) Dado que Colón era prácticamente desconocido, la sabiduría náutica y la experiencia marinera de los Pinzón eran el mejor aval.


¿Elegantes señores europeos fumando tabaco despidieron a Colón en su viaje hacia América?


No, el tabaco es originario de América incluso Colón al regreso de su primer viaje a la metrópoli llevó a unos indios americanos vestidos “decentemente” y hablando español, así como demostrando haber aceptado la religión católica, pero todo esto no sorprendió tanto a los españoles como el hecho de verlo desembarcar y caminar por las calles con unas hojas bien envueltas echando humo a diestra y siniestra espantando a los transeúntes peninsulares los cuales pensaron que en “las indias” (América) lo habían embrujado “los demonios”.


¿Cuál fue la razón de la derrota de Pánfilo de Narváez ante Hernán Cortés Pizarro?. La avaricia de sus hombres.


El 8 de noviembre de 1519, después de atravesar los volcanes, Cortés y su gente hicieron su primera entrada en México-Tenochtitlán, llegando por la calzada de Iztapalapa que unía a la ciudad con la ribera del lago por el sur. Alojados en los palacios reales, pudieron percatarse de la grandeza y poderío de la ciudad. Moctezuma, que los recibió como huéspedes, pronto se convirtió en su prisionero.


En mayo de 1520 llegó Pánfilo de Narváez a la región de Zempoala, enviado por el gobernador de Cuba para deponer y hacer preso a Cortés. Este salió de México-Tenochtitlan para hacerle frente y no sin antes, pedir a sus soldados que se colgaran de joyas sobre sus uniformes, cuellos y muñecas para deslumbrar y provocar la codicia de los soldados de Narváez.


Esta hábil maniobra tuvo el efecto esperado en los hombres de Pánfilo Narváez quienes fueron fácilmente convencidos por los soldados de Cortés para que se cambiaran a su bando. Así que, luego de una noche pesadamente oscura y lluviosa atacaron a Narváez cuando este dormía con la complacencia de sus traidores vigilantes dándolo por muerto, esto ocurrió en Zempoala.


Lo anterior le permitió a Cortés acrecentar el número de sus hombres, ya que muchos de los que venían con Narváez se pasaron a sus filas. Después que Cortés se retiró, los leales a Narváez lo condujeron mal herido de regreso a Cuba.


Cuauhtémoc, ¿Torturado quemándole los pies a fuego vivo?


Cuauhtémoc y su esposa Teucipoh, el gran sacerdote Atlacótzin, el rey Coanacoch de Coyoacán, el rey Tetlepanquetzal de Tlacopan y otros altos personajes trataron de huir en unas canoas; pero fueron aprehendidos por el capitán español Juan García de Olguin, y llevados ante Cortés. Cuauhtémoc le espetó: "señor Malinche, ya he hecho lo que soy obligado en defensa de mi ciudad y no puedo más, pues vengo por fuerza ante tu persona y poder, toma ese puñal que tienes en el cinto y mátame con él". Cortés decidió mantenerlo prisionero.


Todos fueron puestos en prisión. Días después, el tesorero Alderete preguntó a los prisioneros dónde estaba oculto el tesoro de Moctezuma, al no obtener respuesta aplicó aceite hirviendo a los pies de Cuauhtémoc y al señor de Tlacopan.


El episodio de la quema de los pies fue la siguiente: encendieron fuego con leña, se colocó una olla de barro y le echaron aceite, esperaron hasta el punto de ebullición, y con un cucharón tomaron el aceite hirviendo y lo arrojaban lentamente sobre los pies de los prisioneros, una y otra vez, para hacerlos confesar.


El Señor Tetlepanquetzal fue torturado junto con Cuauhtémoc. El interés de Cortés era obligarlo a rebelar donde estaba el tesoro de Moctezuma a lo que Cuauhtémoc se negó. Cuando su compañero le pidió que le contestara a Cortés lo que quería oír pues ya no aguantaba más el dolor, Cuauhtémoc le contesto. ¿Que acaso crees que yo estoy en un Temazcal?


En esta acción murió Tetlepanquetzal, y Cortés detuvo el tormento sobre Cuauhtémoc, pues éste señaló algunos lugares en los que habían escondido algo de oro, diciendo que el resto lo habían tirado a la laguna junto con los cañones capturados. Esta última información fue corroborada por los buzos españoles, quienes encontraron algunos cañones, pero muy poco oro. Al menos poco para lo que esperaba Cortés y su hueste.


Tras el episodio de la tortura, que dejó lisiado de por vida a Cuauhtémoc, como sostienen algunos éste vuelve sorprendentemente a su papel de noble mexica respetado y bien tratado, pero cautivo, cuyo prestigio y autoridad utiliza Cortés para el gobierno de los vencidos.


Cortés dirá después en el Juicio de Residencia aplicado en su contra, que consintió en esta tortura por recomendación del tesorero del Rey, Julián de Alderete. Como sea que haya sucedido, Cortés tenía el poder de detener esta infamia y aún así permitió que pasara.


Cuauhtémoc permaneció en prisión durante varios años, hasta que en la expedición que Cortés hiciera a las Hibueras en 1525, fue ahorcado en el camino a Centroamérica, en Izancánac, Tabasco, el 5 de marzo de 1525, siendo sus restos sepultados en Ixcateopan.


como todos los súbditos recién conquistados, se intentó convertirlo al cristianismo, pero solo lo consiguieron hasta el día que le dieron muerte.[] Si seguimos a Héctor Pérez Martínez, su nombre católico habría sido el de Hernando de Alvarado Cuauhtémoc; otras fuentes citan sólo el de Hernando o Fernando. Los conversos recibían el nombre de los padrinos, y Pérez Martínez supone que los de Cuauhtémoc fueron el propio Hernán Cortés y Pedro de Alvarado.

En la Capilla del Registro Civil correspondiente a la delegación de Coyoacán, existe un mural intitulado “La Conquista y el Tormento a Cuauhtémoc”, realizado por el pintor Diego Rosales, en 1960. En esta pintura se observa como a Cuauhtémoc y a su compañero, le son quemados los pies a fuego vivo en una hoguera, situación falsa, producto de la imaginación de algunos artistas, pero que en libros de texto de manera irresponsable, lo toman como cierto.


Cortés y La Malinche: ¿Símbolo del mestizaje?, ¿su hijo (Martín) fue el primer mestizo de español e indígena?


No amigos…ésta es la historia.

En 1511 un huracán arrastra al naufragio a una nave española que había zarpado de Panamá con destino a Cuba. Solo lograron llegar a las costas de lo que hoy es el estado de Quintana Roo, 13 sobrevivientes que estuvieron de náufragos por semanas en un pequeño bote en el Mar Caribe.
Cuando llegaron a tierra fueron hechos prisioneros y fueron sacrificados todos, menos dos mujeres que posteriormente murieron de enfermedad y dos hombres que estaban tatuados, razón por la cual se les creyó de alta alcurnia.


Vivieron como esclavos Jerónimo de Aguilar y Gonzalo Guerrero (conocido como “el Tatuado”), hasta que compraron su libertad, los dos aprendieron a hablar la lengua maya pero, mientras Aguilar se mantuvo español, Guerrero se asimiló a la cultura maya.


Este último sirvió como soldado y llego primero a ser "nacon" [oficial] y posteriormente "batab" [comandante en jefe]. Desposó a una noble maya de nombre Zacil bajo las leyes y la religión del pueblo maya y tuvo tres hijos.


Esta familia es el símbolo de nuestro "mestizaje", una mujer indígena y un hombre español que por amor decidieron unir sus vidas y florecer su huerto de amor con tres bellos hijos. Hijos amados y deseados. Chetumal y las costas de Quintana Roo, son la cuna del mestizaje de México y de toda Latinoamérica.


La colonización mental y espiritual ha manejado la imagen de Malinche, (Malintzin) Cortés y el hijo de éstos, Martín Cortés, como el símbolo del mestizaje mexicano. Una mujer obsequiada y traidora, con un hijo producto de una violación y que posteriormente Cortés la "rota" en concubinato con otros miembros de la expedición (el primero fue Alonso Hernández Portocarrero). La misma colonización mental y espiritual nos ubica como "hijos de la chingada" a los mexicanos mestizos. El objetivo es inutilizarnos y neutralizarnos humana y socialmente. Para que a través de los siglos, permanentemente sintamos odio y rencor de nuestros padres "simbólicos". De Malinche como madre traidora y sin honra; y de Cortés, como padre violador, inmoral y sin amor a su familia, sus hijos y su mujer.

Dos precisiones sobre “El Pípila”


Modesto minero, oriundo de San Miguel de Allende, pero que por entonces trabajaba en el vecino mineral de Mellado: Juan José de los Reyes Martínez, más conocido en la historia por el mote de "El Pípila"


Ya sabes que Hidalgo, una vez descubierta la conspiración, reunió un puñado de gente del pueblo, entre quienes se encontraban los reclusos de la cárcel, y con ellos los que se iban reclutando en el camino, llegó a Guanajuato.


Su objetivo principal era tomar la Alhóndiga de Granaditas donde el intendente Riaño se hizo fuerte con los soldados de la guarnición. Los tesoros que estaban a su cuidado (como tres millones de pesos), plata en barra, dinero en efectivo y hasta un azote de la Real Hacienda, además de los pertrechos y alimentos, eran necesarios para resistir el sitio.


El combate fue espantoso y los actos de valor y heroísmo se sucedían de uno y otro bando.
Sin embargo, hay que advertir que los que se refugiaron en la Alhóndiga no fueron únicamente españoles, sino también familias criollas de posición media y acaudalada, que no ignorando los resultados del saqueo, temían no solo por sus bienes sino por sus vidas, en virtud de que como en Guanajuato la existencia había sido pacífica, no tenía más que escasísimas armas.


Recuérdese el parte de Riaño A Calleja: " Venga en mi auxilio porque no tengo para defenderme más que unas espadas que parece de vidrio. Voy a resistir porque soy honrado".


En la cruenta e inenarrable batalla, ese hombre del pueblo, humilde barretero de Mellado se echó sobre la espalda una losa, provisto de una tea, y caminando a rastras llegó hasta la puerta misma de la Alhóndiga, a la que prendió fuego, después de haberle untado brea. Al ceder la madera, la multitud se abalanzó sin importarle que muchos cayeran muertos ante las descargas cerradas de los españoles. Caían unos, y sobre ellos pasaban otros, para sostener en el patio del edificio, la lucha cuerpo a cuerpo, igualándose de ese modo las fuerzas, pues las armas de fuego ya no valían en ese momento hasta correr la sangre como un arroyo por la puerta y por la calle de Mendizábal hacia abajo...


De aquí la razón de este capítulo: de no haber sido por el arrojo del "Pipila", Hidalgo no hubiera tomado Granaditas y la suerte de la insurrección habría sido otra, es decir la independencia de México se habría consumado, pero quién sabe cuánto tiempo más tarde, en qué condiciones y a costa de qué sacrificios.


El éxito de este histórico choque entre insurgentes y realistas –decimos- se debió principalmente a valor del "Pípila".


Finalmente con ese trascendental episodio se abre el inicio de una epopeya en la que Guanajuato se cubre de gloria y que significa una de las páginas excelsas de la historia de México.


Uno. Según el diccionario Encarta pípila significa: 1.- hembra del guajolote. 2.- prostituta. Nos quedamos con el punto número uno. A la hembra del guajolote se le llama Pípila nada más que la referencia exacta es que de los Reyes Martínez era un joven de tez blanca y pecoso, similar a los huevos que produce la hembra del guajolote, razón del mote de “el pípila”.


Dos. Guanajuato, pueblo minero, donde el uso de la brea es muy importante, ya que los mineros la utilizan constantemente para fabricar antorchas que iluminaran los túneles de las minas o simplemente para poner dichas antorchas como señal de advertencia para los trabajadores. No se crean de los cuentos de libros de texto, donde peliculéscamente ponen imágenes de cómo De los Reyes Martínez (el pípila) llega con su antorcha y como por arte de magia, prende el portón de la alhóndiga –palabra de origen árabe y que significa bodega o almacén) como se señalo en el texto, se unto de brea a la madera para iniciar el fuego, que después de varios minutos cedió, para ello hubo que ponerle un extra: varios hombres apoyados con troncos de madera golpearon una y otra vez la puerta hasta hacerla ceder.